Por FRISHITO / @CIUDADLOCURA
Hay viajes que se planean… y hay otros que simplemente te agarran en curva, te suben a la camioneta y terminan convirtiéndose en una historia que jamás vas a olvidar.
Así arrancó esta aventura

Lunes 11 de mayo. Todavía ni clareaba bien el día cuando sonó el teléfono. Del otro lado, compañeros del gremio periodístico me lanzaban la invitación por WhatsApp para un desayuno con la CANACO SERVYTUR Lázaro Cárdenas. Todo parecía un encuentro normal… cafecito, saludos, proyectos, la clásica charla mañanera. Pero al terminar, soltaron la bomba:
—“Frishito, acompáñanos a recorrer las Playas de Michoacán…”
Y pues uno podrá tener muchas ocupaciones… ¡pero jamás le dice que no a una aventura costeña!
Sin cambio de ropa, sin maleta, sin saber exactamente a dónde íbamos a terminar y con la bendición de Diosito y la Virgen del GPS… me trepé a la travesía.
La coordinación estaba a cargo del gran Rigo Martínez, anfitrión de Bungalows Pao-Pao, allá en la hermosa Bahía de Bufadero, mejor conocida como Caleta de Campos. Y desde el primer minuto se notó su pasión por promover las riquezas de nuestra costa michoacana.
PRIMER DESTINO: EL MAJESTUOSO RÍO DE CHUTA

Y arrancamos recio rumbo al Río de Chuta.
¡Qué barbaridad de lugar! Agua cristalina, fresca como cachetada de suegra en domingo y un entorno natural que parecía sacado de postal.
Los operadores turísticos, periodistas, guías y creadores de contenido no tardaron ni cinco minutos en sacar cámaras, drones, celulares y hasta poses de influencer ecológico profesional.
Ahí vimos kayaks atravesando el río, gente nadando, sonrisas sinceras y la gastronomía típica empezando a hacer de las suyas. Porque si algo tiene la costa de Michoacán… es que primero te enamora con el paisaje y luego te remata con la comida.
HOTEL GAMBUSINO: ENTRE ACANTILADOS Y VISTA AL PACÍFICO

Después nos dirigimos al Hotel Gambusino, en la localidad de Las Peñas.
Ahí nos recibieron con refrigerio y un coctel de frutas que cayó como bendición divina para el hambre viajera que ya empezaba a atacar.
Y qué lugar… acantilados impresionantes, habitaciones rústicas con alma aventurera, un puente colgante digno de película y una vista del océano Pacífico que simplemente te deja callado.
De esas veces que uno dice:
—“Si me pierdo aquí… ni me busquen.”
EL ÁRBOL DE LOS DESEOS Y EL SACRIFICIO AZTECA MÁS DIVERTIDO

La caravana siguió rumbo al famoso Árbol de los Deseos, en la localidad de El Bejuco.
Y aquí fue donde el viaje agarró sabor de verdadera hermandad.
Los promotores turísticos dejaron mensajes, tomaron fotografías grupales, hicieron bromas, risas… ¡y hasta representaron un supuesto sacrificio azteca!
Aquello ya no parecía recorrido turístico… parecía excursión de generación universitaria mezclada con reality show costeño.
Pero ahí estaba la magia:
gente promoviendo turismo… mientras también vivía el turismo.
LAUREL TRES MARÍAS: EL DESCANSO ENTRE LA SELVA

Luego visitamos Laurel Tres Marías, un complejo de cabañas enclavado entre árboles gigantes y vegetación abundante.
Ahí el clima cambiaba completamente. Frescura deliciosa, sombra natural, alberca rodeada de camastros y sillones rústicos… un concepto distinto para quienes quieren vivir la costa sin perder el contacto con la naturaleza.
BUNGALOWS PAO PAO: EL CORAZÓN DE CALETA DE CAMPOS

El día cerró en Bungalows Pao-Pao.
Y qué cierre, señoras y señores.
Un lugar cómodo, amplio, familiar, perfecto para grupos grandes, con alberca, jacuzzi, restaurante panorámico y una vista privilegiada hacia la bahía.
Todo esto a escasos metros del mar y de las tradicionales enramadas.
Aquí hay que decirlo claro:
Rigo Martínez se rifó.
Hospedaje, alimentos, recorridos, coordinación y sobre todo esa pasión auténtica por detonar el turismo de la costa michoacana.
Un anfitrión de categoría.
DÍA 2: EL ATRANCÓN, DONDE LA SELVA ESCONDE TURQUESA

Martes 12 de mayo. 6:30 de la mañana.
Mientras unos apenas buscaban café para revivir… periodistas y creadores ya estaban recorriendo la bahía de Caleta de Campos haciendo entrevistas y capturando contenido.
Entre ellos apareció el polémico pero querido Pedro Suazo, salvavidas legendario de la región.
Después del desayuno arrancamos rumbo al mítico Atrancón, en la localidad de Linda Vista, municipio de Aquila.
Y ahí empezó la verdadera expedición.
Kilómetro y medio caminando entre maleza, piedras gigantes, canto de aves y una que otra chachalaca que parecía supervisar la caminata.
Hasta que de pronto…
¡PUM!
Pozas turquesa escondidas entre la selva.
Fosas naturales donde el agua brota entre las piedras como si la montaña respirara vida.
Nadie se resistió. Todos terminaron aventándose clavados, riendo, grabando videos, tomando fotos artísticas… y otras definitivamente dignas de meme nacional.
PLAYA DEL AMOR: EL PARAÍSO ESCONDIDO

Luego llegamos a la joya escondida:
La Playa del Amor, en el kilómetro 93 de la carretera costera 200.
Y no exagero cuando digo que a más de uno se le cayó la mandíbula.
Arena blanca.
Mar turquesa.
Peñascos gigantes abrazando la bahía.
Ahí nos recibió el gran Víctor Rubio Barragán, anfitrión del lugar, con tres pescados a la talla espectaculares, tortillas hechas a mano y unas salsas de habanero chocolate que te hacían llorar… pero de felicidad.
Kayaks, paseos en lancha, liberación de tortugas, camping, internet, hospedaje… este lugar tiene todo para desconectarte del estrés y reconectarte contigo mismo.
PICHILINGUILLO: “LA ALBERCA MARINA”

Y como si el día todavía guardara sorpresas… llegamos a Pichilinguillo, conocido como “La Alberca Marina”.
Una pequeña bahía sin oleaje, agua transparente, arrecifes y arena clara formando una alberca natural gigantesca.
Aquí la gastronomía es otro nivel:
ostiones, huachinangos y unas langostas monumentales.
Además de recorridos en lancha, grutas marinas y el famoso bufadero que en temporada de lluvias retumba hasta la carretera.
LUNADA, MÚSICA Y AMISTAD EN CALETA DE CAMPOS

La noche cerró en la enramada del gran pescador Cecilio, una finísima persona.
Hubo lunada, cena, música, baile, olas rompiendo de fondo y esa sensación maravillosa de saber que estabas exactamente donde querías estar.
Y todavía algunos operadores turísticos terminaron la noche en la alberca de Bungalows Pao-Pao porque la pila parecía infinita.
NEXPA: EL PARAÍSO INTERNACIONAL DEL SURF

Miércoles 13 de mayo.
Ya desvelados y medio aporreados… arrancamos rumbo a Nexpa, considerado el segundo mejor destino nacional para surfear.
¡Qué espectáculo!
Olas de hasta cinco metros formando la famosa ola izquierda que vuelve loco al turismo internacional.
Ahí llegan surfistas de Austria, Israel, Canadá, Japón, Francia, Colombia, Chile, Argentina y muchos más.
Nos recibió el extraordinario Manuel Mellin en Cabañas Mar de Noche.
Un lugar ecoturístico, limpio, amigable con el medio ambiente y con esa vibra relajada que enamora a los extranjeros.
Entre entrevistas a turistas israelíes, visitantes de Baja California y al propio Manuel Mellin… el viaje empezaba a llegar a su fin.
PLAYA AZUL Y EL CIERRE PERFECTO

De regreso pasamos por Playa Azul, donde nos esperaba el presidente de la Asociación de Hoteles y Restaurantes de la Costa Michoacana, el LMI. Jorge Valente Mendoza Garibay, en Hotel Delfín Playa Azul.
Ahí compartió la extraordinaria labor de promoción turística que ha realizado durante 21 años mediante la revista “Playas de Michoacán”, además de comprometerse a llevar la presentación de su sexta edición hasta Morelia.
Y así terminó esta travesía…
Entre playas escondidas, pescadores nobles, cocineras tradicionales, empresarios comprometidos, periodistas apasionados, creadores de contenido, guías turísticos y operadores que verdaderamente aman lo que hacen.
Gracias al gran Rigo Martínez por su hospitalidad, por prestarme hasta un short para aguantar la ruta como Dios manda… y al Dr. Ramón López Pedraza por aquella coca bien fría, el desodorante y la pasta dental salvadora después de tanta friega.
Porque eso tienen las Playas de Michoacán:
no solo te regalan paisajes…
Te regalan historias.
Amistades.
Y recuerdos que se quedan pegados al alma como arena después del mar.


