- Especialistas advierten afectaciones en lenguaje y emociones por uso excesivo de pantallas
- Impulsan lectura y cuentacuentos como alternativa para el desarrollo infantil
- Buscan crear bibliotecas emocionales y capacitar a padres de familia
Por: Frishito / @Ciudadlocura
En el marco de su semana de aniversario, el Jardín de Niños Expropiación Petrolera abrió sus puertas a especialistas en educación, neurodesarrollo y narración oral para abordar un tema que preocupa cada vez más a padres y docentes: el impacto del uso excesivo de pantallas en la infancia.

La directora del plantel, Verónica Reyes, destacó que esta iniciativa forma parte de una estrategia integral que busca fortalecer el desarrollo emocional, cognitivo y social de los niños desde temprana edad, mediante actividades culturales, artísticas y de interacción familiar.
Durante la rueda de prensa, la Dra. Normary Quintero enfatizó que uno de los principales retos actuales es la dependencia tecnológica en los menores, la cual —explicó— está afectando áreas clave como el lenguaje, la atención y la regulación emocional.
“Las pantallas están secuestrando los sentidos del niño. Generan automatización, emociones frías y afectan la capacidad de concentración”, advirtió.
Frente a este panorama, los especialistas coincidieron en que la lectura es una herramienta fundamental para contrarrestar estos efectos, al funcionar como un “simulador de la realidad” que permite a los niños desarrollar empatía, creatividad y habilidades emocionales.
El narrador oral Enrique Soberanes subrayó la importancia de recuperar el valor del libro físico y la narración tradicional como espacios de conexión humana.
“El libro no solo se lee, se siente. El niño interpreta la voz, los gestos y la intención. Ahí comienza la verdadera comunicación”, explicó.

El proyecto, denominado Construyendo hogares lectores, busca capacitar a padres de familia en crianza consciente, promoviendo alternativas al uso de dispositivos electrónicos, como la lectura compartida y el cuentacuentos.
Además, se hizo un llamado a la sociedad para sumarse como aliados en esta iniciativa, ya que uno de los objetivos es crear bibliotecas emocionales dentro de las escuelas, con materiales que aborden temas como resiliencia, empatía y regulación emocional.

La directora del plantel resaltó que el equilibrio es clave: si bien la tecnología es necesaria en la educación actual, su uso debe ser regulado y complementado con experiencias sensoriales y humanas.
“No se trata de eliminar la tecnología, sino de enseñar a los niños a usarla con responsabilidad y equilibrio”, puntualizó.
Finalmente, los participantes coincidieron en que el mayor desafío es reconstruir una cultura familiar más consciente, donde el tiempo de calidad, la lectura y la convivencia vuelvan a ocupar un lugar central en el desarrollo de la infancia.


