Por: Frishito / @Ciudadlocura
En un acto protocolario marcado por la unidad sindical, la cercanía institucional y el reconocimiento al trabajo gremial, Carlos López Cuevas rindió protesta como Secretario General de la Sección 91 del Sindicato de Trabajadores de las Líneas de Transporte de la República Mexicana, consolidando una trayectoria de más de tres décadas al servicio del sector transportista.
Durante la ceremonia, se destacó que el liderazgo de López Cuevas no surge del escritorio, sino del volante y la carretera. Su experiencia como operador de autobús y tractocamión le permitió conocer de primera mano los riesgos, desafíos y aspiraciones de quienes mueven la economía del país, experiencia que hoy se traduce en una gestión sindical con sensibilidad social, conocimiento técnico y vocación de servicio.
La semblanza presentada subrayó su papel en la defensa de los derechos laborales, la gestión de obras estratégicas como la autopista Siglo XXI, la capacitación profesional de operadores, el acompañamiento legal a socios y el fortalecimiento del diálogo con autoridades portuarias, civiles y militares. Todo ello, con un enfoque de gobernabilidad, legalidad y eficiencia operativa.

Como Secretario General, López Cuevas reiteró que su prioridad será la unidad sindical, la mejora de las condiciones laborales, la defensa de los derechos y la construcción de acuerdos mediante el diálogo firme, sin conflictos innecesarios. Señaló que la fortaleza del sindicato radica en su gente y en el trabajo colectivo, no en decisiones unilaterales.
En el acto participaron representantes empresariales, autoridades federales, estatales y municipales, así como dirigentes sindicales de distintas regiones del país, lo que reflejó el alcance nacional de la Sección 91. Asimismo, se reconoció el crecimiento territorial de la organización con delegaciones estratégicas como Lázaro Cárdenas, Uruapan y Veracruz, fortaleciendo la representación de los trabajadores en puntos clave para el desarrollo logístico y productivo del país.
El mensaje institucional coincidió en que esta nueva etapa debe caracterizarse por un sindicalismo moderno, democrático, cercano a la base trabajadora y alineado con la justicia social, colocando siempre en el centro a las familias de los transportistas.


