Por: «Frishito» / @Ciudadlocura –
Hoy la comunidad periodística y la sociedad de Lázaro Cárdenas, Michoacán (México), despiden con profunda tristeza a Jacobo Díaz Ortega, periodista, corresponsal, escritor y voz incansable de nuestra realidad local y estatal.
Jacobo dedicó su vida a la información independiente y al análisis crítico de los hechos sociales, políticos y culturales de nuestra región. Su labor periodística se caracterizó por un compromiso inquebrantable con la verdad, un rigor profesional que lo llevó a ser corresponsal en medios importantes y un profundo respeto por las historias de las comunidades que cubría.
A lo largo de su carrera se desempeñó como corresponsal de diarios nacionales como La Jornada y lideró corresponsalías en medios regionales, donde con sensibilidad y ética construyó reportajes que conectaban con la vida cotidiana de las personas y los desafíos de nuestra sociedad. Su trabajo periodístico no solo informó, sino que también inspiró a muchos colegas y lectores a ver más allá de los hechos superficiales, buscando siempre el contexto y la reflexión.

Además de su trayectoria en los medios, Jacobo sumó a su legado la autoría de obras que documentaron y narraron la historia social de Lázaro Cárdenas y sus movimientos sociales, dejando un testimonio escrito que permanecerá como referencia para estudios posteriores y para futuras generaciones de periodistas.
Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, sabemos que Jacobo no solo fue un reportero apasionado, sino también un maestro informal: compartió experiencia, consejo y crítica constructiva con quienes empezaban en la profesión, apostando siempre por el fortalecimiento del periodismo local con honestidad y dignidad.
Su partida deja un enorme vacío, pero también una herencia incuestionable: la de un periodista que vivió el oficio con entrega hasta el final, sembrando enseñanzas, amistades sólidas y un profundo amor por la verdad. La comunidad informativa, y en especial Ciudadlocura, reconoce hoy con respeto su trayectoria, su amistad sincera y las enseñanzas que dejó para el periodismo de nuestra región.
Que su legado siga inspirando a quienes seguimos comprometidos con la palabra, el análisis crítico y la construcción de una sociedad mejor informada.



