Por Frishito / @Ciudadlocura
Este 19 de febrero tuve el honor de acompañar la conmemoración del Día del Ejército Mexicano en las instalaciones del 82 Batallón de Infantería, en Lázaro Cárdenas, donde se vivió una jornada de respeto, orgullo y profunda gratitud hacia una de las instituciones más sólidas y leales de nuestra nación.
El evento reunió a autoridades militares, navales y civiles, así como a representantes del sector empresarial, la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia, medios de comunicación y la Casa de la Cultura del municipio, quienes enriquecieron la celebración con un programa artístico de alto nivel.

El mensaje oficial estuvo enmarcado por la presencia de distinguidos invitados de honor: el General Brigadier de Estado Mayor Marcos Alonso Gastélum Antuna, Comandante de la Guarnición Militar de esta plaza; el Contralmirante Cuerpo General Diplomado de Estado Mayor Rogelio de Jesús Chávez Heredia, Jefe del Estado Mayor de la Décima Sexta Zona Naval; el Ingeniero Manuel Esquivel Bejarano, Presidente Municipal de Lázaro Cárdenas; la Licenciada Wendoly Alejandra Avellaneda Torres, Presidenta Municipal de Arteaga; el Licenciado Apolonio Ureña Martínez, Presidente Municipal de Tumbiscatío; y el Capitán Primero de la Guardia Nacional Rafael Chávez Nicolás, Comandante de la 485 Compañía de la Guardia Nacional.
Durante la ceremonia se recordaron los orígenes históricos del Ejército Mexicano, destacando su papel como garante de la soberanía, defensor de las instituciones y pilar de la estabilidad nacional. Se subrayaron valores como el honor, la lealtad, el patriotismo y el espíritu de cuerpo, principios que siguen guiando la actuación de cada soldado en servicio.
El ambiente se tornó aún más emotivo con la participación artística de la Casa de la Cultura de Lázaro Cárdenas, que aportó un toque especial con la magistral intervención del violinista Oscar Becka y la potente voz del tenor Omar Melchor, quienes elevaron la solemnidad del acto con interpretaciones que tocaron fibras profundas entre los asistentes.

Posteriormente, se ofreció un desayuno de convivencia entre los elementos del Ejército Mexicano, autoridades e invitados especiales, fortaleciendo los lazos de cercanía entre sociedad e institución militar.
El momento culminante llegó al entonarse el Himno Nacional Mexicano, interpretado con respeto y firmeza, reafirmando el compromiso de fidelidad a la patria. La jornada concluyó con la entrega de regalos a los elementos del Ejército, en un gesto de reconocimiento por su entrega, disciplina y vocación de servicio.

Hoy, más que una ceremonia protocolaria, fue una expresión viva de gratitud hacia quienes, con uniforme y convicción, trabajan todos los días por la paz y la seguridad de México.
Siempre leales.
¡Que viva el Ejército Mexicano!
¡Que viva México!


